18 Mitos sobre la prostitucion

1. “LA PROSTITUCIÓN ES LA PROFESIÓN MÁS ANTIGUA
DEL MUNDO.”
Probemos a cambiar la perspectiva: el proxenetismo
podría ser lo que se considerase como la profesión más
antigua del mundo. En cualquier caso, el hecho de que
algo exista desde hace mucho tiempo no implica que
no haya de ser cambiado. Nunca se dice “el asesinato
ha existido siempre; no podemos hacer nada para
evitarlo”. Piensa también en la pena de muerte o la
esclavitud, por ejemplo

¿UNA ELECCIÓN?

2. “ES UN TRABAJO COMO OTRO CUALQUIERA.”
¿Conoces alguna otra profesión en la que las personas
que la ejercen se enfrenten a una tasa de mortalidad
entre 10 a 40 veces superior a la media? ¿O en la que
entre el 60 y el 80% de las personas “trabajadoras”
sean sometidas regularmente a violencia física o
sexual? Si se trata de un trabajo como otro cualquiera,
¿por qué son muy pocas las mujeres de Europa
occidental las que la ejercen? ¿Por qué razón la
inmensa mayoría de las personas prostituidas son
mujeres inmigrantes? ¿Quiere esto decir que esta
“profesión” está solo reservada a mujeres migrantes?
Acaso para promover la igualdad de género, ¿debería
potenciarse que más hombres se dediquen a ello?
Varios sindicatos en Europa no consideran la
prostitución como una profesión ya que estiman que
esta es incompatible con los criterios asociados a
cualquier trabajo, como son la seguridad y la dignidad,
así como la progresión profesional.

Dona ora. Grazie!

3. “LA PROSTITUCIÓN DA MUCHO DINERO.”
¿A quién? De acuerdo con la Interpol, un proxeneta
gana 110 000 euros cada año por cada mujer
prostituida. Si la prostitución fuera tan lucrativa para
las mujeres prostituidas, ¿cómo es posible que la
mayor parte de ellas no tengan ni coche, ni casa ni
ahorros para el futuro? La idea de que la prostitución
da mucho dinero es un mito. El propio debate sobre
las ganancias es malintencionado: sea cual sea la
ganancia, la prostitución consiste en que una persona
compra el acceso a tu cuerpo y tu sexualidad. Los seres
humanos no tienen precio.

4. “ES UNA ELECCIÓN.”
“Si las mujeres tuvieran más posibilidades económicas
en esta sociedad no elegirían ser abusadas en la
prostitución”, asegura Fiona Broadfoot, superviviente
de Reino Unido. La elección siempre va marcada por
un contexto. Hoy en día en Europa, la igualdad entre
mujeres y hombres no es una realidad. Tengamos
en cuenta, por ejemplo, la brecha salarial (16%), la
existencia de la violencia de género (una de cada
cinco mujeres es víctima de violencia machista), los
estereotipos sexistas, la infra-representación de
las mujeres en el ámbito empresarial, académico y
político (24% de las parlamentarias a nivel nacional).
En este contexto en el que las mujeres se enfrentan
a la discriminación, pobreza y a la violencia, su
consentimiento o su elección puede comprarse con
dinero. Estudios exhaustivos sobre el tema demuestran
que factores como la pobreza, la orfandad, la situación
de sin-techo, la adicción a las drogas y el haber sufrido
violencia sexual o física hace que las mujeres jóvenes
sean más vulnerables a entrar en la prostitución.
Además, la mayoría de las mujeres que entran en la
prostitución lo hacen siendo muy jóvenes. ¿Querrías
que tu hija o tu hermana eligieran prostituirse? Podrían
empezar a ejercerla mañana mismo.

5. “LA PROSTITUCIÓN APORTA INDEPENDENCIA
ECONÓMICA A LAS MUJERES, ESPECIALMENTE A LAS
DE ORIGEN INMIGRANTE.”
En este momento de crisis económica, con altas tasas
de desempleo y un aumento de las actitudes racistas,
sería muy fácil decir que la prostitución es una
salidas para las mujeres en general y de las mujeres
inmigrantes en particular. Con ello ¡se reduciría la
tasa paro! En realidad, los verdaderos problemas para
las mujeres inmigrantes son: el acceso al mercado de
trabajo, el reconocimiento de sus cualificaciones y los
derechos de reunificación familiar. La independencia
económica no debiera tener que lograrse a costa del
sufrimiento y la violencia. En pleno siglo XXI deberíamos ser capaces de proponer mejores soluciones.

6. “LA PROSTITUCIÓN TIENE QUE VER CON LA
LIBERTAD SEXUAL. LA ABOLICIÓN ES ANTI-SEXO.”
Seamos más precisos/as: nos referimos a la libertad
sexual ¿de quién? Todo el mundo está de acuerdo
con que la libertad sexual consiste en disfrutar
plenamente de tu salud y tus derechos sexuales,
en base a la igualdad y libres de cualquier forma de
discriminación, coerción o violencia (según la definición
de la Organización Mundial de la Salud). La prostitución
no tiene nada que ver con el sexo sino que se trata de
una cuestión de poder: la compra de un acto sexual
supone en sí misma la denegación de los derechos
sexuales y del deseo de la otra persona. Representa
la negación de la autonomía sexual de la otra persona.
Pagar por sexo no puede ser considerado como un acto
de libertad sexual. Las personas a favor de la abolición
de la prostitución son pro-sexo: desean una verdadera
libertad sexual y la igualdad entre mujeres y hombres,
y ello nunca se producirá si el sexo es un producto del
mercado.

¿LIBERTAD SEXUAL?

7. “LA PROSTITUCIÓN HA SIDO UNO DE LOS ÁMBITOS
HISTÓRICOS EN LA LUCHA DE LAS MUJERES POR EL
CONTROL DE SU CUERPO.”

En la Europa de los años 70, las mujeres se
encontraban en efecto en lucha por el reconocimiento
de sus derechos sexuales y reproductivos, y en
particular por el derecho al aborto seguro. Estas
mujeres denunciaban la desigualdad estructural de
género y rechazaban por tanto todo tipo de autoridad
que intentaba imponerles sus ideas sobre los derechos
de las mujeres: la religión, la tradición… y el mercado.
La comercialización de la sexualidad y de los cuerpos
de las mujeres, no puede considerarse parte de la
lucha colectiva por los derechos de las mujeres.
La prostitución implica hombres concediéndose el
derecho a comprar sexo; no tiene nada que ver con la
consecución de la igualdad de género.

8. “ALGUNAS MUJERES CONSIDERAN QUE ESTÁN EN SU
DERECHO DE PROSTITUIRSE.”
Algunas personas aceptan libremente trabajar por
menos del salario mínimo (especialmente, si se trata
de personas inmigrantes en situación irregular,
por ejemplo. Otras personas están dispuestas a
vender uno de sus órganos. En ambos casos, nuestra
sociedad ha decidido proteger a las personas más
vulnerables y garantizar el derecho a una vida con
buenas condiciones para todos y todas. En ambos
casos o bien se sanciona al empleador o al traficante
de órganos. De la misma manera, la ley debería
penalizar al cliente/prostituidor y no a la persona que
ejerce la prostitución. Algunas personas proclaman,
en efecto, que han elegido ejercer la prostitución, pero
una sociedad democrática no se ha de construir sobre
la base de elecciones individuales que no reflejan la
situación de la inmensa mayoría. Lo que está aquí en
juego es el futuro, la sociedad en la cual queremos vivir.
Hoy en día, deberíamos centrar nuestros esfuerzos en
defender los derechos de las mujeres y de los hombres
a no tener que ejercer la prostitución.

9. “SOLO LAS PERSONAS “TRABAJADORAS DEL SEXO”
TIENEN LA CAPACIDAD DE HABLAR SOBRE LA
PROSTITUCIÓN, PORQUE SON QUIENES CONOCEN EL
TEMA DE PRIMERA MANO.”
¿Acaso se considera que deben ser solo las mujeres
víctimas de violencia de género las que clamen contra
la violencia doméstica? La violencia de género está
reconocida como una forma estructural de violencia
contra las mujeres que afecta a todas las personas
porque tiene que ver con los valores sociales. De
la misma manera, la prostitución también afecta a
todas las personas: la prostitución establece normas
y representaciones sociales para los y las jóvenes;
la prostitución se trata de forma trivial e incluso se
trata como una cuestión glamurosa en los medios de
comunicación y en la industria de la cultura. No es
sorprendente que el insulto “puta” esté tan extendido.
Por cada trabajadora del sexo que recibe atención
mediática, hay muchas supervivientes de la prostitución
a las que rara vez escuchamos debido al trauma
causado por su experiencia. Es el momento de que
escuchemos a las millones de personas que siguen en
la prostitución y que permanecen invisibles.

10. “LA PROSTITUCIÓN TIENE UNA UTILIDAD SOCIAL,
ESPECIALMENTE PARA HOMBRES SOLOS O
AISLADOS SOCIALMENTE.”
Los clientes-prostituidores no casan con este
estereotipo: estudios internacionales muestran como
la mayoría de los clientes son hombres casados o
en una relación, con tendencia a tener un mayor
número de compañeras sexuales (no a través de la
prostitución) que la media de la población masculina.
Tratar de justificar la prostitución como una institución
social, significa que algunas mujeres en nuestra
sociedad deberían ser sacrificadas para atender las
“necesidades” de estos hombres. Afortunadamente,
tu hermana/mujer/hija o amiga no forma parte de las
mujeres sacrificadas. Las mujeres en situación de
prostitución son sobretodo mujeres que tienen derecho
a disfrutar de los mismos derechos y la misma dignidad
que todas las mujeres.

11. “LA DEMANDA NUNCA VA A DESAPARECER.”
Qué triste visión sobre los hombres. Si aceptamos esta
asunción, los hombres estarían solo regidos por unas
necesidades sexuales irrefrenables y no por su cerebro.
Esto resulta muy difícil de creer cuando además la
mayoría de los hombres no son clientes. La demanda
está justificada por una determinada concepción
de la masculinidad relacionada con la virilidad o la
fuerza, todo ello son estereotipos que recaen sobre
los hombres y que son propios de una sociedad no
igualitaria. La demanda puede reducirse a través de la
educación, la prevención y la ley. Es tan simple como
eso. El fatalismo se utiliza para no cambiar las cosas.

12. “LA ABOLICIÓN DE LA PROSTITUCIÓN IMPLICARÍA UN
AUMENTO DE LAS VIOLACIONES.”
En realidad, es todo lo contrario. Diversos estudios
han demostrado que los hombres compran sexo
simplemente porque saben que es posible hacerlo.
La normalización de la prostitución favorece que se
produzcan actos de violencia contra las mujeres al
reforzar el mensaje de que las mujeres son productos
de consumo. En Nevada, donde el proxenetismo
está despenalizado, los casos de violación son más
numerosos que en otros estados de EEUU. En un
estudio sobre el comportamiento masculino, el 54%
de los clientes-prostituidores reconocieron tener un
comportamiento sexual más agresivo hacia sus parejas.

¿UTILIDAD SOCIAL?

13. “LEGALIZAR LA PROSTITUCIÓN ES LA MEJOR
MANERA DE ASEGURAR EL ACCESO A LOS DERECHOS
DE LAS PERSONAS PROSTITUIDAS.”
Ejercer la prostitución es “legal” en toda Europa
(salvo en Croacia donde las personas prostituidas
son criminalizadas). La cuestión del acceso a los
derechos no tiene que ver con el reconocimiento legal
de la prostitución, sino con el estatus de inmigrante de
cada persona: al residir en un país con una situación
regularizada, se puede tener acceso a los derechos
básicos, incluidos por ejemplo los exámenes médicos y
de VIH. Al encontrarse en una situación irregular, estos
derechos les son denegados, incluso en aquellos países
en los que la prostitución es legal o no penalizada. No
tiene nada que ver con ejercer o no la prostitución. En
Alemania, de las 400 000 personas que se calcula que
ejercen la prostitución, solo 44 personas se han inscrito
como “trabajadoras sexuales profesionales”. Legalizar
la prostitución (o despenalizar el trabajo del sexo y por
tanto el proxenetismo) no cambia el estigma que recae
sobre las personas prostituidas.

14. “DEBEMOS CENTRARNOS EN COMBATIR LA TRATA DE
SERES HUMANOS, LA PROSTITUCIÓN NO TIENE NADA
QUE VER.”
Esta afirmación es contraria a la realidad. Si la
prostitución no tiene nada que ver con la trata y la
explotación sexual, entonces ¿a qué fines son destinados
las mujeres víctimas de trata? Según recientes datos de
la UE, el 62% de la trata en la UE está relacionado con la
explotación sexual. La trata es una actividad que busca
beneficios y tiene una relación directa con el mercado
de la prostitución, donde la demanda alimenta la oferta.
Se estima que los beneficios obtenidos a través de la
trata por explotación sexual alcanzan la cifra de 27.
800 millones de dólares. ¿De dónde vine ese dinero?
De los compradores, como en cualquier otro negocio.
Es por todo ello que la prostitución y la trata están
inextricablemente relacionadas.

15. “EN EL MODELO SUECO, LAS PERSONAS
PROSTITUIDAS SE ENFRENTAN A UNA MAYOR
VIOLENCIA YA QUE LA PROSTITUCIÓN SE CONVIERTE
EN CLANDESTINA.”
Si los clientes logran encontrar y concertar una cita
con las mujeres prostituidas, la policía y los servicios
sociales también pueden contactarlas. Penalizando a
los clientes-prostituidores, el modelo sueco cambia la
relación entre las mujeres y los clientes: los clientes
son los considerados como criminales. Mujeres en
situación de prostitución que han ejercido en Alemania
antes de llegar a Suecia han comentado a la unidad de
policía de Estocolmo que hay mucha violencia en los
burdeles legales alemanes puesto que allí a los clientes
se les permite hacer lo que quieran, en tanto que
clientes. Los y las trabajadoras sociales en Suecia ven
cómo las personas dentro de la prostitución se sienten
más confiadas a ir y pedir ayuda. Al contrario, aquellos
países donde los burdeles son legales (como Australia
o Alemania), los servicios sociales y la policía tienen
poco acceso a las mujeres. Legalizar la prostitución no
cambiará la realidad: la prostitución es una forma de
violencia. El 68% de las mujeres prostituidas sufren los
síntomas del síndrome de estrés postraumático, como
las víctimas de tortura o las personas que han ido a la
guerra.

¿UNA UTOPÍA?

16. “NO SE DEBERÍA CRIMINALIZAR A LOS CLIENTES
PORQUE ELLOS PUEDEN SALVAR A LAS MUJERES O
IDENTIFICAR A LAS VÍCTIMAS DE TRATA.”
Quizá hayas visto la película “Pretty Woman” demasiadas
veces. Un cliente-prostituidor que “salva” a una mujer
o denuncia un caso de trata sigue siendo un cliente-
prostituidor. La existencia de “clientes amables” no
reduce la demanda, simplemente refuerza una visión
romántica de la prostitución que no tiene nada que
ver con la realidad. Además, “los clientes amables”
son solo una minoría muy pequeña entre los clientes-
prostituidores: las páginas de internet de los clientes
(en las cuales comentan y puntúan a las mujeres por
las que han pagado) lo manifiestan. Por ejemplo:
“Felación razonable, pero con mala actitud y haciendo
poco esfuerzo por aparentar estar interesada o estar
disfrutando”; “Fue como follar con un saco de patatas
sexy” (The invisible men Tumblr).

17. “LAS PERSONAS ABOLICIONISTAS QUIEREN PROHIBIR
LA PROSTITUCIÓN”.
Hay una gran diferencia entre el enfoque prohibicionista,
que penaliza a todos los actores del sistema de
prostitución, incluidas las personas prostituidas, y el
enfoque abolicionista que quiere penalizar a los clientes,
los proxenetas y los traficantes. En otras palabras, a
todos los que tienen la capacidad de elegir. Penalizar
a todo el mundo no permite cuestionarse las causas
profundas y estructura de género de la prostitución.
La abolición consiste en reconocer la violencia
estructural (económica, psicológica y física) inherente
a la prostitución y por lo tanto proteger a las personas
afectadas, criminalizando a los autores de dichas
violencias, como por ejemplo los clientes-prostituidores.
Abolir es proponer alternativas concretas a las personas
prostituidas y cambiar mentalidades.

18. “LA ABOLICIÓN DE LA PROSTITUCIÓN ES UNA UTOPÍA”
La abolición de la prostitución no significa lo mismo que
su erradicación. La violación, el asesinato o la pedofilia
están prohibidos pero siguen existiendo. Lo importante
es la norma social que transmite la ley: un principio
que es parte de los derechos humanos es que el cuerpo
humano y la sexualidad no están a la venta. Con ello
se crean las condiciones necesarias para lograr una
sociedad realmente igualitaria.