43. ¿De qué sirve el sufrimiento?

Testimonio

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« Hacía meses que la angustia me asediaba: dudas, culpabilidad, desaliento. Trataba de resistirlo haciendo pequeños actos de fe pero me resultaba muy difícil y constantemente tenía que volver a empezar.

Un día, rezando, me quejaba a Dios de mis famosas angustias cuando de repente me vino al pensamiento que en lugar de quejarme y pensar sólo en mi mismo, ¡haría mejor aprovechar ese sentimiento para salvar almas, ofreciéndoselo al Señor!

Era muy sencillo sólo me faltaba intentarlo. Eso fue lo que hice. y fue de gran ayuda cada vez que la duda, la culpabilidad me acucian simplemente digo Señor, te ofrezco esta duda, esta responsabilidad por la salvación de las almas y pluf, casi instantáneamente la duda o la culpabilidad desaparecen.

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Animado por esta experiencia, trato desde hace algún tiempo de aplicar este mismo remedio a las tentaciones o a la tristeza o a la vergüenza que siento cuando hago algo mal.. Pues bien, ¡el efecto es el mismo! En general, apenas digo Señor te ofrezco esta tentación o la vergüenza que siento por este pecado por la salvación de las almas, se opera en mi interior una liberación que es como una bocanada de aire fresco »

 Federico


 « Personalmente, en lugar de decir Te ofrezco mi sufrimiento, yo le digo… no le digo nada, me uno a él, a la ofrenda de amor de Cristo crucificado. Cristo ofreció el amor, no el sufrimiento. La expresión no es muy afortunada ya que “ofrecer el sufrimiento” no puede significar más que una cosa en lenguaje cristiano: transformarlo en amor, hacer del grito de dolor un grito de amor, hacer de una vida llena de sufrimiento, una vida llena de amor.

Es el amor lo que ofrecemos. Cuando llega el sufrimiento, no importa como ni sobretodo bajo que forma de angustia mortal, sólo puedo decir mirando a la Cruz esto: Quiero unirme a ti, se que me amas, sé que no me abandonas, concédeme el poder de superar esta prueba permaneciendo en la confianza. »

Monseñor Decourtay
(tras un cáncer)
Extracto de 22 entretiens avec Mgr. Decourtay (22 entrevistas con Monseñor Decoutray) de André Sève, Centurión.

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