
Agosto de 2025
El autor creó modelos 3D de un cuerpo humano y un bajorrelieve, utilizando software de código abierto y simulaciones físicas para analizar los puntos de contacto entre la tela y las superficies. El resultado indica que los puntos de contacto entre la tela y el bajorrelieve corresponden a una imagen menos distorsionada en comparación con los puntos de contacto con un cuerpo tridimensional, ya que este último genera el efecto de distorsión conocido como “Máscara de Agamenón”, bien conocido en la literatura.
En otras palabras, en la Figura 6 del artículo, el autor confirma un resultado conocido desde los primeros estudios de Vignon y Delage en 1902: que la imagen del Santo Sudario aparece como una proyección ortogonal. Esta conclusión no es nueva. Además, a partir de los estudios in situ realizados por el equipo de STuRP (1978) y los análisis químico-físicos posteriores, se ha descartado la formación de la imagen mediante pintura, frotamiento con un bajorrelieve o contacto con una estatua/bajorrelieve calentado.
En resumen, el resultado del artículo sobre la ausencia del efecto de la Máscara de Agamenón y la proyección vertical de la imagen del Santo Sudario se conoce desde hace más de un siglo, y la hipótesis del autor sobre un origen pintado o quemado por contacto con un bajorrelieve se contradice ampliamente con numerosos estudios fisicoquímicos, principalmente los de STuRP, confirmados por mediciones más recientes, sobre los cuales existe una amplia bibliografía en revistas científicas acreditadas.
El Centro Internacional de Estudios del Santo Sudario (CISS) reitera la importancia de un enfoque riguroso e interdisciplinario que distinga claramente entre hechos establecidos e hipótesis, integrando los resultados de todas las disciplinas involucradas.
Observaciones adicionales
Las herramientas y formatos utilizados en el artículo analizado se encuentran entre los más comunes en el modelado 3D. Blender, por ejemplo, es un software fiable para la producción de contenido multimedia y creativo, pero no está diseñado específicamente para fines científicos. El motor de física empleado para simular el comportamiento de la tela en el modelo tridimensional funciona según modelos que imitan la gravedad y la adaptación de la tela a una superficie representada por el cuerpo 3D.
Esta configuración asume que la tela se coloca sobre el cuerpo, pero el modelo digital no incluye un plano de apoyo: debajo del cuerpo hay un espacio vacío, como si estuviera suspendido.
Esta condición afecta al comportamiento simulado de la tela y no se corresponde con un contexto físico real. Introducir un plano rígido sobre el que se apoyara el cuerpo habría alterado significativamente el resultado.
La herramienta «OrtoOnBlender», utilizada para generar el bajorrelieve, es descrita por el autor como fundamental para el proceso. Experiencias previas (Balossino–Rabellino) con tecnologías similares han demostrado que los resultados son sensibles a las propiedades del tejido simulado, variando de un comportamiento rígido a blando según los parámetros establecidos. La repetibilidad de un procedimiento es una condición necesaria, pero no suficiente, para validar su exactitud, aspecto en el que insiste el artículo, pero que en sí mismo no garantiza la validez científica de las conclusiones.
Estas simulaciones, si bien interesantes y potencialmente eficaces para fines educativos o multimedia, enfrentan importantes desafíos para ser consideradas una prueba científica, y mucho menos una prueba concluyente.
El debate aborda un tema bien conocido y aún abierto: la naturaleza de la proyección de la imagen del Santo Sudario. El cambio de una proyección cilíndrica (tela que envuelve el cuerpo, sin las inevitables distorsiones laterales) a una proyección ortogonal (transferencia vertical de detalles, con mínima distorsión, pero incapaz de explicar la presencia de la imagen en zonas sin contacto) tiene importantes implicaciones para las hipótesis de formación.
Los modelos digitales pueden contribuir al debate, pero no sustituyen el análisis físico-químico de la reliquia, que hasta ahora ha descartado la compatibilidad de la imagen con métodos pictóricos, el contacto con un bajorrelieve o la quemadura de un bajorrelieve caliente.
A nivel metodológico, el CISS considera los siguientes principios fundamentales:
Una distinción estricta entre hechos establecidos e hipótesis, evitando presentar como ciertas afirmaciones aún no demostradas.
Colaboración interdisciplinaria, integrando y respetando los resultados de todas las disciplinas implicadas, y evitando interpretaciones parciales o sectoriales.
Comunicado de prensa del Centro Internacional de Estudios sobre la Sábana Santa de Turín.

